Los libros de Alicia
Síguenos en:

Los libros de Alicia

Edades:
Todas las edades
Los libros de Alicia Alicia llegó a un nuevo colegio y rápidamente todos comenzaron a llamarle "Trencitas" porque siempre llevaba su pelo largo recogido en unas trenzas con gomitas de colores alrededor. Un año después los niños le cambiaron el nombre y empezaron a llamarle "La niña búho".

¿Y por qué ese nombre? Os preguntareis… Porque a Alicia le encantaba leer. Se pasaba todos los recreos sin levantar la cabeza de sus libros, leyendo, mostrando a todo el mundo los divertidos dibujos de sus libros. Al principio la gente se acercaba y la escuchaba pero como no entendían porque a esa niña nueva no le gustaba jugar a nada empezaron a dejarla sola con sus libros.

Alicia sin embargo no se enfadaba, porque si nadie se acercaba a hablar con ella, menos interrupciones tenía en sus fantásticas aventuras. Aunque es cierto que en ocasiones le daba pena no poder invitar a ninguna amiga a merendar a su casa y jugar allí a otros juegos que ella también conocía.

Pasó el verano y llegó el otoño y la profesora al iniciar el nuevo curso anunció a todos los alumnos que un compañero nuevo había llegado al colegio.

Alicia cruzó los dedos pidiendo que llegara un nuevo amigo para ella con el que pudiera leer, hablar y jugar. En estos pensamientos estaba cuando cruzó la puerta del aula Carmelo. Un niño con gorra, vaqueros y un balón bajo el brazo.

Alicia supo que sus ruegos no habían servido para nada pues le gustaba el fútbol.
Al llegar el recreo Alicia hizo lo de siempre, sentarse en su rincón favorito, unas escaleras situadas al lado de un pequeño jardín, y ponerse a leer.

Estaba imaginándose a bode de un gran barco pirata surcando las mareas del norte con sus inmensas olas cuando ¡pum! Un balón le dio en toda la nariz.

Los libros de Alicia- ¡Disculpa! Se me ha escapado el balón. ¿Eres tu "la niña búho"? Yo me llamo Carmelo, soy el nuevo. ¿Por qué no vienes a jugar un rato al balón conmigo?
- No gracias, estoy imaginándome en un barco pirata a punto de conquistar una isla. No te lo creerás, pero es muy divertido.
- ¿¿Una isla pirata?? – Se sorprendió el pequeño-.
- Sí, con mis libros voy cuándo y dónde quiero. No hay nada más divertido que leer e imaginarte los lugares que aparecen en los libros.
- Ah… Yo leo muy poco, no se me da muy bien.
- ¿Y si en vez de jugar al balón te sientas aquí a leer conmigo? Puedo ayudarte si quieres y puede ser divertido leer entre los dos.
- Mmm... está bien pero si mañana juegas conmigo al balón.
- ¡Vale!

Los niños se sentaron juntos y empezaron a leer la Historia del terrible pirata Alan y a medida que avanzaban en la historia, Carmelo se encontraba más entusiasmado. Acabaron de leer el cuento, comentaron la historia y las aventuras explicando lo que se había imaginado cada uno y rieron sin parar. Carmelo lo paso también que al acabar el recreo le dijo:
- ¿Sabes qué? Podemos jugar por la tarde al fútbol en mi casa y por las mañanas leer en los recreos.
- ¡Me parece estupendo! - contestó con una gran sonrisa Alicia.
Puntuación media: 8,5 (86 votos)
Tu puntuación:
Cuentos con valores similares