Las aventuras de las esculturas de nieve
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Las aventuras de las esculturas de nieve

Edades:
A partir de 4 años
Las aventuras de las esculturas de nieve En un pequeño pueblo rodeado de montañas y cubierto por un manto blanco de nieve, todos los niños esperaban con ansias el gran concurso de esculturas de nieve. Casas coloridas, tejados cubiertos de nieve y chimeneas humeantes creaban un ambiente cálido y acogedor en aquel frío invierno.

— ¡Este año ganaré! —exclamó Andrés con determinación, mientras modelaba con sumo cuidado a Estrella, un majestuoso unicornio con crines ondulantes y un cuerno reluciente.

A su lado, Inés, su amiga y rival en el concurso, esculpía con rapidez a Ráfaga, un lobo feroz con ojos brillantes y colmillos afilados. Ambos competían con pasión, pero siempre en buenos términos.

La noche comenzó a caer y, uno a uno, los niños regresaron a sus hogares, dejando atrás sus magníficas creaciones, iluminadas solo por la luz de las estrellas y la luna en cuarto creciente.

Sin que nadie lo supiera, cuando el reloj del pueblo marcó la medianoche, un brillo especial envolvió la plaza. Estrella, el unicornio, comenzó a moverse. Sus ojos brillaron con asombro mientras miraba a su alrededor. ¡Estaba viva! No muy lejos, Ráfaga también despertaba, estirando sus patas y sacudiendo la nieve de su pelaje.

Ambas esculturas, asombradas, se encontraron frente a frente. Inseguras al principio, pero curiosas. Decidieron explorar el misterioso bosque que rodeaba el pueblo. Sin saberlo, entraron en un mundo mágico, lleno de seres luminosos y árboles parlantes.

En su aventura, Estrella y Ráfaga enfrentaron desafíos. Cruzaron ríos congelados, resolvieron los acertijos propuestos por pequeños duendes juguetones y salvaron a otros seres mágicos en peligro.

Sin embargo, el mayor desafío fue descubrir que, para regresar al pueblo antes del amanecer y seguir existiendo, debían trabajar juntos y encontrar el cristal mágico escondido en el corazón del bosque.

El anciano árbol sabio les aconsejó:

— La rivalidad os separa, pero la amistad es el verdadero poder mágico.

ALas aventuras de las esculturas de nievesí, dejando atrás sus diferencias, Estrella y Ráfaga unieron fuerzas. Su amistad y colaboración les permitió superar todos los obstáculos y finalmente hallar el cristal mágico.

Con el primer rayo de sol, las esculturas regresaron a su forma original, pero algo había cambiado. Al día siguiente, cuando Andrés e Inés se encontraron en la plaza, ambos sintieron un fuerte lazo de amistad y decidieron unir sus talentos para crear la escultura más impresionante que el pueblo hubiera visto jamás.

La historia de aquella noche mágica se convirtió en leyenda en el pueblo, pero para Andrés e Inés, fue el inicio de una amistad inquebrantable y la prueba de que, juntos, podían alcanzar cualquier sueño.
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