El televisor de la discordia
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El televisor de la discordia

Edades:
A partir de 4 años
El televisor de la discordia Nieves y Olivia eran dos hermanas que se llevaban muy bien entre ellas. Casi nunca discutían, y eso que compartían habitación. Todos los días iban juntas al colegio y volvían juntas a casa. En el recreo se buscaban para jugar y por las tardes iban juntas a hacer deporte.

Un día Nieves y Olivia recibieron un regalo muy especial: un televisor para su cuarto. Las dos niñas estaban encantadas. Pero los problemas empezaron nada más instalar el televisor. Las niñas no hacían más que discutir: que si yo quiero ver esto, que si yo quiero ver lo otro, que si está muy alto, que si no se oye, que si quítalo que no he terminado los deberes, que si tal y que si cual.

Nieves y Olivia no hacían más que discutir a cuenta del dichoso televisor. Al principio eran pequeñas riñas que se solucionaban a cara o cruz o con un poco de sentido común, pero con el tiempo las dos hermanas empezaron a distanciarse.

Un día, en plena discusión, el televisión se apagó.

-¡Es culpa tuya! -dijo Nieves.

-¡No! ¡Es culpa tuya! -gritó Olivia.

En ello estaban cuando entró su madre.

-Olivia ha roto el televisor.

-De eso nada, has sido tú.

Mamá levantó la mano para que se callaran.

-Creo que lo mejor será que llevemos el televisor al taller para que lo arreglen.

Y sin más, mamá cogió el televisión y se lo llevó.

-Y ahora, ¿qué hacemos? -preguntó Nieves a su madre mientras salía cargada por la puerta.

-No sé, ¿qué hacíais antes, cuando no teníais televisor? -preguntó mamá.

LEl televisor de la discordiaas niñas se miraron y, haciéndose una mueca, se dieron la vuelta para darse la espalda. Y así estuvieron hasta que su madre volvió.

-¡Mirad lo que he encontrado! -dijo mamá.

-¡Nuestro juego favorito! -dijeron las niñas a la vez.

-¿Jugamos? -dijeron las dos juntas, una vez más.

Sin poder evitar reírse, las dos niñas abrieron el juego y lo colocaron en la alfombra. Y allí estuvieron jugando durante horas.

Ni Nieves ni Olivia volvieron a hablar del televisor que, misteriosamente, nunca volvió a aparecer por allí.
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