La carrera de Katherine
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La carrera de Katherine

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La carrera de Katherine Boston, 1967. En aquel entonces, el mundo era un lugar donde las reglas eran distintas para hombres y mujeres, incluso en el deporte. Pero había una joven, Katherine, que soñaba con cambiar eso.

Katherine, con el cabello recogido bajo una gorra y un número de competidor fijado en su camiseta, se paró en la línea de salida de la Maratón de Boston. A su lado, su entrenador, el señor Roberts, le ofrecía palabras de aliento.

—Recuerda, Katherine, hoy no solo corres por ti —le dijo el señor Roberts—. Corres por todas las niñas y mujeres que vendrán después de ti.

Katherine asintió, sintiendo el peso de la responsabilidad sobre sus hombros, pero también una chispa de emoción. A su alrededor, otros corredores la miraban con sorpresa y algunos con desaprobación. En aquel tiempo, las mujeres no eran bienvenidas en maratones.

Cuando la carrera comenzó, Katherine empezó a correr con determinación. No mucho después, un grupo de organizadores intentó sacarla de la carrera. Uno de ellos se le acercó, tratando de quitarle el número de competidor.

—¡No tienes derecho a estar aquí! —gritó el hombre.

Sin embargo, antes de que pudieran tocarla, algunos corredores que habían sido testigos del intento de expulsión, se posicionaron alrededor de Katherine, formando una barrera protectora.

—Si ella no corre, nosotros tampoco —dijo uno de ellos, un corredor alto y fuerte, mirando desafiante a los organizadores.

Sorprendidos y sin saber cómo reaccionar, los organizadores se retiraron, y Katherine, con el apoyo de sus inesperados aliados, continuó corriendo.

A lo largo de la carrera, Katherine enfrentó el cansancio, el dolor y la duda. Pero cada vez que pensaba en rendirse, recordaba las palabras de su entrenador y la importancia de su misión.

—Esto es por las que vienen —se repetía a sí misma, con cada paso adelante.

Finalmente, tras horas de esfuerzo y superación, Katherine cruzó la línea de meta, exhausta pero triunfante. Su acto de valentía no solo le ganó el respeto de muchos sino que también marcó el inicio de un cambio importante en el mundo del deporte.

La carrera de KatherineEsa noche, en su casa, Katherine y el señor Roberts celebraron la victoria, no solo por haber completado la maratón sino por haber corrido hacia un futuro donde las mujeres tenían un lugar en la línea de salida, en igualdad de condiciones.

—Lo hiciste, Katherine. Has abierto un camino —dijo el señor Roberts, orgulloso.

—Lo hicimos —corrigió Katherine con una sonrisa—. Y este es solo el comienzo.

Y así, Katherine Switzer no solo cambió el mundo del deporte, sino que inspiró a generaciones de niñas y niños a luchar por sus derechos y alcanzar sus metas.
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