La búsqueda del Pirata Barbalata
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La búsqueda del Pirata Barbalata

Edades:
A partir de 4 años
La búsqueda del Pirata Barbalata Había una vez un pirata que tenía una barba muy tiesa, plana y dura, y por eso le llamaban el Pirata Barbalata. La verdad es que tenía la barba más fea que se había visto hasta entonces. Y eso no le hacía gracia al pirata, que soñaba con tener una barba suave, mullida y esponjosa.

Un día, harto ya de tanta broma a cuenta de su barba, el Pirata Barbalata decidió buscar una solución. Para no ir solo, prometió a todo aquel que le acompañara riquezas y fama. Eso convenció a un buen número de marineros. Y así fue como el Pirata Barbalata consiguió tripulación suficiente para emprender lo que parecía ser un duro y largo viaje.

El Pirata Barbalata paró en todos los puertos del mundo y habló con todo tipo de médicos, curanderos, boticarios, chamanes y brujos. Pero nadie consiguió darle una solución para que su barba luciera suave, mullida y esponjosa.

Los años pasaban y la tripulación empezaba a cansarse de tanto viajar. Muchos marineros empezaron a abandonar el barco cuando llegaban a puerto y, los que iban quedando, empezaban a pensar en amotinarse.

-¿Dónde están las riquezas y la fama que nos prometiste? -preguntaban-. ¿Qué tiene que ver tu barba con todo eso? ¿En qué nos van a hacer famosos y ricos una barba?

Al final, los pocos marineros que quedaban aprovecharon que el Pirata Barbalata estaba en tierra para robarle el barco y marcharse.

Cuando el Pirata Barbalata descubrió que se había quedado solo y sin barco se quedó hecho polvo.

-¿Qué voy a hacer ahora? -se lamentaba-. Sin barco y con esta barba, ¿qué va a ser de mí?

Una anciana que pasaba por allí y que lo oyó, se paró y le dijo:

-Realmente tienes una barba horrible. ¿Por qué no te la afeitas?

-¿Qué clase de pirata sería sin barba? -preguntó el Pirata Barbalata.

-¿Se puede saber quién te ha dicho algo así? -preguntó la anciana-. No tienes tripulación, ni tampoco barco. ¿Crees que cambiará algo que te afeites la barba?

-Ya, bueno, pero, ¿qué gano con eso? -preguntó el pirata.

-La barba volverá a crecer -dijo la anciana.

-Entonces, ¿para qué afeitarla? -preguntó el Pirata Barbalata.

La búsqueda del Pirata Barbalata-¡Para ver qué clase de barba tienes de verdad, hombre, que llevas años sin lavar y sin peinar esa y ya no hay que saque la mugre que tienes acumulada ni que quite los enredos que hay dentro!

Al pirata le dio tanta vergüenza que fue inmediatamente al barbero. A los pocos días la barba empezó a crecer de nuevo y en poco tiempo descubrió que tenía la barba suave, mullida y esponjosa con la que había soñado.

Durante ese tiempo consiguió reunir una nueva tripulación, pero esta vez no les prometió fama y riquezas, sino un viaje lleno de emoción y aventuras. Y así fue como el Pirata Barbalata volvió a surcar los mares y consiguió la fama y la riqueza que una vez prometió pero que no pudo cumplir.
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