Cómo enseñar a los niños hábitos alimenticios saludables
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Cómo enseñar a los niños hábitos alimenticios saludables

Cómo enseñar a los niños hábitos alimenticios saludables Es muy habitual ver niños pequeños con muy poco apetito a la hora de comer, pero que sin embargo piden mucha comida a deshora, o que comen mucha comida basura (dulces, aperitivos, chucherías, etc.). El problema de estos niños es que no tienen claras unos hábitos definidos sobre la comida. Esto se complica cuando los niños están con alguien que no son sus padres o cuando hay muchos adultos alrededor, porque es difícil llevar un control real de lo que comen.

¿Qué hacer para que estos niños adquieran unos hábitos alimenticios saludables y coman lo que tienen que comer y a sus horas? Estos son algunos ejemplos.

Ofrecer un ejemplo de alimentación sano
Si los niños ven comer a los adultos entre horas, o tomar muchos aperitivos antes de comer, es normal que ellos hagan lo mismo. Lo mismo ocurre con lo que se come en la mesa o lo que se habla sobre la comida. Los niños tienen que ver a sus padres comer de todo, disfrutar de la comida y no verles hacer ascos ante determinados alimentos u oírles hablar mal de ellos.

Ofrecerles tentempiés saludables
Es normal que los niños sientan algo de hambre a media mañana. Para calmar esa necesidad, es importante ofrecerles alimentos saludables, como fruta, lácteos o bocadillos de pan con fiambre o queso, por ejemplo, evitando los dulces (especialmente los industriales). Para evitar que acumulen ansiedad, es importante establecer una hora para este refrigerio.

Hacer un desayuno completo
Un desayuno completo hará que los niños tengan menos hambre a lo largo de la mañana. En cualquier caso, si no hay manera de que desayunen bien, se puede completar adecuadamente a media mañana, aunque no es lo ideal. Si no han querido desayunar, dejarles sin comer nada a mediodía no es recomendable, porque solo se conseguirá aumentar su ansiedad.

Cómo enseñar a los niños hábitos alimenticios saludablesNo tener a mano dulces, aperitivos y chucherías
Si los niños pueden coger toda esta comida puede ser difícil controlarlos. Y si no está a su alcance, pero saben que hay estas cosas en casa, los niños las pedirán. No dejarlas a su alcance o, mejor aún, no tenerlas en casa, es la manera más rápida de atajar el problema.

Comer en familia
Los niños aprenden a comer mejor cuando comen en familia y sin distracciones, como la televisión. Esto permite atender a lo que se está haciendo y que los padres estén pendientes de cómo se comportan en la mesa.

Servir porciones adecuadas
Los niños, por lo general, necesitan porciones más pequeñas. El problema es que los adultos solemos comer más de lo que deberíamos, por lo que “más pequeño” puede significar todavía demasiado para los niños. Por lo tanto, es importante no exagerar y darles a los niños porciones adecuadas. Si queremos que aprendan a comer bien y de todo, es importante no agobiarles con cantidades más propias de un adulto.

Ofrecerles distintas opciones
Si a un niño se le ofrecen varias opciones a la hora de comer, se concentrará en elegir alguna y comerá más a gusto la comida. Esto no significa que le demos a elegir entre varios platos, sino que pueda elegir, por ejemplo, si lo quiere con una salsa u otra, si quiere queso encima o no, si lo prefiere a la plancha o al vapor, etc.
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