Cómo enseñar a los ninos a manejar conflictos
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Cómo enseñar a los ninos a manejar conflictos

Cómo enseñar a los ninos a manejar conflictos Es muy habitual que los niños se enfrenten a los problemas con otros niños pegándose, insultándose o amenzándose. En realidad, la resolución de conflictos y desacuerdos sin recurrir a amenazas, insultos o agresiones físicas requiere algunas habilidades sofisticadas que pueden ser difíciles de comprender para los niños.

Es importante ofrecer al niño herramientas para enfrentarse a las situaciones problemáticas y enseñarle habilidades para resolver los conflictos de una manera no violenta y socialmente apropiada.

Estas son algunas estrategias que pueden ayudar a los niños de todas las edades a resolver conflictos pacíficamente:

1.- Enseñar al niño a hablar en primera persona
Cuando los niños están molestos, son propensos a insultar y acusar a los demás, es decir, hablar en segunda persona. Por el contrario, enseñarles a manifestar lo que les molesta o cómo se sienten les puede ayudar a dar el primer paso para solucionar el conflicto. Los niños deben aprender a manifestar sus sentimientos, porque solo así podrán dar con la raíz del problema.

2.- Enseñar al niño a tener empatía
Es importante enseñar al niño a comprender los sentimientos de otras personas para que pueda reconocer cómo su comportamiento afecta directamente a los que le rodean.

3.- Enseñar habilidades de resolución de problemas
Cómo enseñar a los ninos a manejar conflictosEs importante enseñar a los niños a resolver problemas de forma creativa. Para ello, hay que hablar con los pequeños sobre diferentes situaciones pasadas o in situ y, mediante una lluvia de ideas, encontrar la mejor forma de solucionar el problema.

4.- Encontrar momentos adecuados para la enseñanza
Los conflictos se aprenden a resolverlos cuando surgen. Por eso hay que estar atentos y aprovechar cualquier situación. No es necesario que se produzca el conflicto como tal. Puede ser suficiente hablar con el niño sobre cosas que él mismo cuente que le han pasado a otros niños, que vea en la televisión o lea en un libro, por ejemplo. Una actividad tipo “juego de rol” también sirve, aunque tiene que surgir de manera oportuna, es decir, ha de estar relacionada con las inquietudes del niño.

5.- Resaltar ejemplos de resolución de conflictos de forma pacífica
Siempre que se pueda, es necesario reforzar positivamente las situaciones en las que un conflicto se haya resuelto pacíficamente o destacar cómo un conflicto de otros ha sido bien resuelto. Analizar lo que se ha hecho es una forma de reforzar la nueva habilidad, y también de pensar en qué hubiera ocurrido si se hubieran hecho las cosas de otra manera.

6.- Dar ejemplo
Dar ejemplo es vital para que el niño entienda que realmente se pueden solucionar los conflictos sin gritar, amenazar o agredir. Los niños suelen reproducir los comportamientos que ven a su alrededor a su manera.
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