La misteriosa desaparición de Perrito Chiquinito
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La misteriosa desaparición de Perrito Chiquinito

Edades:
A partir de 4 años
Valores:
La misteriosa desaparición de Perrito Chiquinito Elenita tenía un perrito muy pequeñito. Tan pequeñito era que cabía en la palma de su pequeña mano.

-¡Qué perrito tan bonito y tan chiquinín! -dijo Elenita el día que se lo encontró-. Desde ahora serás mi mascota. Te llamaré Perrito Chiquinito.

Perrito Chiquinito iba con Elenita a todas partes. Pero como era tan pequeñito era fácil perderlo de vista. Aunque siempre aparecía.

Pero un día…

-¡Mamá! ¡No encuentro a Perrito Chiquinito!

Mamá fue corriendo a ver qué pasaba. Elenita lloraba desconsolada porque Perrito Chiquinito había desaparecido.

-¿Has buscado bien, Elenita?

-Sí, mamita. Pero Chiquinito no está.

-Vamos a ver.

Mamá fue con Elenita a la habitación de los juguetes, pero cuando abrió la puerta….

-Pero, ¿qué ha pasado aquí?

-Ya te he dicho que he buscado a Chiquinito por todas partes.

-Es que parece que por aquí ha pasado una legión de soldados romanos. ¡Está todo revuelto!

-A ver, mamá, ¿cómo iba a buscar a Perrito Chiquinito si no movía todo de su sitio?

-Tengo una idea, Elenita. Vamos a colocar todo en su sitio. Seguro que Perrito Chiquinito se ha escondido detrás de algún juguete.

Mamá y Elenita colocaron todos los juguetes. Y, justo cuando acabaron de colocar la última muñeca…

-¡Mira, mamá! ¡Encontré a Perrito Chiquinito!

-Por fin. Espero que la próxima vez tengas más cuidado.

-Sí, porque Chiquinito es muy travieso.

En ese momento sonó el timbre. Eran los hermanos de Elenita, que volvían con papá de su entrenamiento de fútbol sala.

-Mira, Angelito, mira Edu, por fin apareció Perrito Chiquinito. Se había escapado -dijo Elenita a sus hermanos mayores.

Angelito y Edu se miraron y empezaron a reírse.

La misteriosa desaparición de Perrito Chiquinito-¿Qué pasa? -preguntó Elenita.

Angelito, el mediano, se puso muy serio y le dijo a su hermana:

-Que Perrito Chiquinito es un peluche. Y los peluches no se escapan ni se esconden.

Elena miró a Angelito y le dijo:

-Chiquinito es especial.

Y se fue a jugar con su perrito de peluche.

-Espera, que nosotros también queremos jugar -dijo Edu, el hermano mayor-. ¿Qué tal un parchís?

-¡Vale! Pero sin trampas -dijo Elenita.

Los tres hermanos se pusieron a jugar al parchís mientras Perrito Chiquinito vigilaba para que nadie hiciera trampas.
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