La historia de Moratón
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La historia de Moratón

La historia de Moratón Érase una vez un reino habitado por unos curiosos seres. Tenían el cuerpo como el de las personas, salvo por un detalle: su cabeza tenía forma de fruta. Unos tenía cabeza de manzana, otros de pera, otros de tomate o de naranja. También los había con cabeza de sandía y con cabeza de melón, y con cabezas de todas las frutas que puedas imaginar.

Allí todos trabajaban mucho para que el reino fuera próspero y no tener que depender de ningún país extranjero.

Entre los habitantes del lugar había uno con cabeza me mora que siempre presumía de lo trabajador que era. Se llamaba Moratón.

Moratón era muy entusiasta, siempre le gustaba aprender y hacer muchas cosas. El problema que tenía Moratón es que prefería hacer siempre lo fácil y dejar lo difícil para más adelante, así que se pasaba la vida dejando lo complicado para después. Y cuando lo fácil se acaba y llegaba el momento de ponerse con lo difícil, Moratón se buscaba otra cosa que hacer para estar entretenido y no pensar en todas esas cosas complicadas que tenía pendientes.

Un día, el gobernador anunció que quería retirarse. Pero antes tenía que dejar alguien al cargo.

Moratón llevaba tiempo deseando el puesto, así que apuntó en la lista de candidatos. Y como se llevaba muy bien con el gobernador, creía que tenía muchas posibilidades de conseguir el puesto.

Pero cuando llegó el día de la primera selección, lo primero que hizo el gobernador fue revisar la lista de tareas pendientes. Al ver todas las cosas que Moratón tenía por hacer, el gobernador se asustó. Como no era el único, decidió darles a todos una oportunidad.

-Dentro de diez días volveré a revisar vuestra lista de tareas; no solo las que habéis hecho, sino también las pendientes -dijo el gobernador.

Moratón se puso muy nervioso. No solo tendría que terminar las tareas de los próximos diez días, sino que tendría que completar todo lo que tenía atrasado. ¡Y eran las más difíciles!

Moratón se puso a trabajar como un loco. Pero era tanto lo que tenía que hacer, que era imposible que le diera tiempo.

Al ver la cara de preocupación que tenía, otros habitantes con cabeza de mora se acercaron a verlo.

-Si quieres te ayudamos -le dijeron.

Moratón les dio las gracias y les ofreció las tareas más difíciles. Pero sus compañeros le dijeron:

-Lo difícil hazlo tú. Nosotros te ayudamos con las tareas más fáciles para que tengas tiempo. No te olvides que nosotros también tenemos que hacer nuestras propias tareas.

Moratón entendió que sus amigos tenían razón y aceptó su ayuda. Pero mientras sus amigos hacían su trabajo y parte del de Moratón, este se dedicaba a protestar por lo complicadas que eran las tareas que tenía que hacer. Y cuando no se entretenía buscando un bolígrafo lo hacía mirando por la ventana, como si la tarea se fuera a hacer sola.

La historia de MoratónLlegó el día señalado y Moratón no había terminado sus tareas. Así que fue expulsado del proceso.

Sus compañeros se enfadaron mucho, porque su esfuerzo no había servido para nada.

El gobernador eligió como gobernadora a Naranjota, que había mostrado ser muy eficaz y tenía muy buenas dotes de organización.

Moratón decidió tomarse en serio sus tareas y pidió a Naranjota, la nueva gobernadora, que le ayudara a organizarse para poder cumplir con sus tareas. Naranjota accedió y Moratón consiguió terminar sus tareas.

Moratón sigue trabajando duro y, ahora que ha aprendido a organizarse bien, termina todo mucho antes que los demás. Dicen que Naranjota está valorando nombrarle su asesor. Pero son solo rumores. Habrá que esperar a ver qué pasa.
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