El viaje de Barby
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El viaje de Barby

Autor:
Edades:
A partir de 4 años
Valores:
El viaje de Barby Se aproximaban las vacaciones y Barby estaba muy entusiasmada, puesto a que ese año, por fin, viajaría a Japón. Conocer ese país era su sueño desde hacía ya mucho tiempo, y sus padres habían organizado todo para cumplir ese deseo en su próximo viaje. La niña se había pasado mucho tiempo viendo documentales, películas y series animadas de origen japonés, y por ello conocía mucho del lugar. Tanto así que sus padres sentían que iban con una pequeña guía turística.

El día del viaje la pequeña Barby volaba de la emoción. El viaje al aeropuerto y la espera allí, la conexión en otro país y la llegada a Japón, llevo mucho tiempo, pero a la niña se le pasó volando.

En el bus de camino al hotel, Barby no podía creer estar viendo con sus propios ojos lo que ya había visto centenares de veces a través de la pantalla de su móvil.

Luego de descansar la primera noche, Barby y sus padres salieron a recorrer la ciudad de Tokio. Casi llegando a una plaza Barby vio a una pequeña niña que parecía estar desorientada. Se dirigió a ella en un rudimentario japonés, pero para su sorpresa la niña, que los había oído previamente, le respondió en español.

—Hola, mi nombre es Hiroko… Me alejé un poco de mi familia, y creo que me perdí.

—Hola, yo soy Barby, no te preocupes, que mis padres te ayudaremos.

La pequeña Hiroko no tenía móvil consigo, pero sé se sabía de memoria el número de sus padres. Así que el padre de Barby marco el número de inmediato desde su móvil, y en unos pocos minutos los padres y el hermano mayor de Hiroko se acercaron al lugar a buscar a la niña.

—Muchas gracias por ayudarnos —dijo la madre de Hiroko dirigiéndose a Barby y sus padres luego de abrazar a su hija.

—No hay de qué, es lo mínimo que podíamos hacer —respondió la madre de Barby.

—Ustedes están de visita aquí, ¿verdad? —preguntó el padre de Hiroko.

—Sí, estamos de vacaciones, es nuestra primera vez en este país. De hecho, llegamos ayer —respondió Barby con entusiasmo.

El viaje de BarbyPues entonces ya sé cómo podemos agradecerles el haber ayudado a nuestra hija —comentó la madre de Hiroko mirando a su marido con complicidad.

La familia japonesa invitó a comer a Barby y a su familia a su hogar, y después de eso los acompañaron a recorrer además de los principales atractivos turísticos, otros increíbles sitios de la ciudad que tan solo los nativos conocen.

Así que el viaje fue mucho más especial de lo que Barby soñaba. Con la familia de Hiroko pudo conocer la cultura y las costumbres de Japón de primera mano. Y la estadía en la ciudad la aprovecharon mucho más que si hubieran permanecido solos. Y como si fuera poco, Barby e Hiroko forjaron una bonita amistad que perduró a pesar de la distancia que separaba sus países de origen.
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