El sueño de Mogli
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El sueño de Mogli

Edades:
A partir de 4 años
El sueño de Mogli Mogli vivía en un pueblo con casas de piedra, calles estrechas y huertas en las que se cultivaban todo tipo de verduras y hortalizas. A Mogli siempre le había atraído mucho la idea de dedicar sus días a la agricultura. Preparar la tierra, abonar, regar, quitar las malas hierbas, cosechar……. Lo malo es que Mogli era un gato y no podía hacer todo eso. El resto de felinos del pueblo se dedicaban a hacer vida de gato: estar en casa durante el día y cazando y por los tejados durante la noche.

Las personas y los gatos se llevaban muy bien. Los primeros les dejaban estar en sus casas, les acariciaban y les daban de comer. A cambio, los gatos les calentaban los pies las tardes de lluvia. Pero esa vida no era la que Mogli quería. Se aburría de hacer siempre lo mismo, de la vida gatuna. Por eso, se pasaba las tardes en lo alto de un muro observando la huerta de uno de los vecinos.

– ¿Cómo vas a cultivar tomates o zanahorias si tienes patas en vez de manos? – le decían sus amigos.

Pero Mogli no quería escucharles. El olor de la tierra y el sonido del agua al regar le tenían enganchado.

– ¿No ves que nunca podrás tener una huerta?- le decía su madre.

Pero Mogli no quería llegar a tener su propio cultivo. Le valía con sentir, con ver, con soñar. Le bastaba con observar cómo los humanos plantaban patatas, regalan calabacines o les quitaban los hierbajos a las fresas. Un día, un agricultor le descubrió en lo alto del muro y, lejos de ahuyentarle, le invitó a cazar los topos qEl sueño de Mogliue estaban estropeándole la cosecha. Los otros gatos calentaban los pies de sus dueños, pero eran muy vagos para cazar. Así que las casas y las huertas del pueblo estaban llenos de ratones. Al final, Mogli fue tan efectivo en su nueva tarea que todos los vecinos del pueblo querían que fuese a sus fincas a cazar topos, ratones y culebras. Pero Mogli quiso ser fiel a la persona que le había dado la oportunidad de pisar una huerta por primera vez. Y se quedó para siempre al lado de aquel buen hombre.
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