El reino de la mala educación
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El reino de la mala educación

Edades:
A partir de 6 años
El reino de la mala educación En el Reino Negro todos se hablaban a gritos. Había sido así desde siempre, así que nadie se sentía mal por ello. Cada vez que uno hacía una cosa de forma inadecuada se le tachaba de inútil y se criticaba su forma de hacer las cosas. Así seguro que para otra vez aprendía.

Cuando a un niño no se le daba bien jugar a un deporte se le dejaba apartado porque no se podía consentir que alguien que hacía las cosas mal participara con el resto. Nadie tenía en cuenta lo que había que hacer con los más mayores y no se les dejaba asiento en el autobús, ni se les ayudaba con las bolsas o a que pudieran subir una escalera más fácil.

En casa, los papás daban tirones de orejas cada vez que un niño no se sabía la lección del cole, les castigaban diciéndoles cuatro cosas con la voz lo más alto posible para que los escucharan bien y luego tenían que estar cerrados en su cuarto un buen rato.

¿Pensáis que el reino negro era un buen lugar para ser feliz? Nadie lo pensaba o nadie parecía decir lo contrario.

Un buen día la reina informó a todos los ciudadanos de que iba a traer a un nuevo ser al mundo. Nadie mostró especial interés y, con el paso de los meses, un niño llamado Guillermo llegó al Reino Negro. Apenas le dio tiempo a estar con su mamá, porque esta enfermó y los médicos le dijeron que sería mejor que estuviera aislada en algún sitio durante un buen tiempo. Y el rey fue llamado a una larga batalla, así que la reina se fue a casa de su hermana en el Reino Verde y su hermana vino a cuidar al pequeño Guillermo al Reino Negro. Cuando la nueva reina llegó se sintió asustada:

-¡Qué barbaridad! –pensó-. Hay que ver como se trata la gente de mal entre ellos. Incluso he llegado a oír insultos. Será que es muy pronto para conocerlos.

Con el paso de los días la nueva reina fue viendo cómo se trataba la gente y sintió que ella no podría cambiar nada, pero lo que sí podría hacer era educar a su sobrino Guillermo, que sería futuro rey, de una forma diferente. Y así fue.

Pasaron los años y la mamá de Guillermo cada vez estaba más enferma y no podía volver, porque el campo del Reino Verde le hacía encontrarse mejor y lo necesitaba. Mientras Guillermo se hacía mayor y empezaba a comunicarse con los demás.

Todos lo miraban sorprendidos. Guillermo daba las gracias cuando le regalaban un caramelo, prestaba los juguetes a los demás, ayudaba a los niños que se caían en el patio… Todos los vecinos hablaban de él. ¿Cómo conseguirá este niño no gritar y no tener pataletas?

Seguían pasando los meses y los años y Guillermo se hizo mayor. En palacio todos le querían mucho y también querían a la Reina del Reino Verde, porque había convertido el castillo en un sitio mucho más agradable.

Cuando Guillermo fue mayor de edad su mamá ya estaba tan enferma que le cedió el trono para que fuera príncipe y pudiera gobernar en el Reino Negro. Y así fue pero el primer día de su discurso todos los ciudadanos se quedaron sorprendidos. El nuevo príncipe les dijo que quería cambiar la forma de comunicarse y de vivir en el reino, que les iba a enseñar a pensar más los unos en los otros y así les demostraría que se viviría mucho mejor. Algunos no le creían, les parecía que eso era imposible, otros pensaban que se viviría peor y otros le aplaudían con ilusión.

El reino de la mala educaciónCon el paso de los días y la ayuda de su tía pudo ir cambiando cosas, algunos trabajadores del castillo explicaban cosas en los colegios, la gente podía ir al castillo a consultar como hacer con los deberes y los niños que no querían hacer las obligaciones y así les explicaban que hacer para no gritar. Todos empezaron a pensar en cómo ayudar al otro en vez de criticarlo. Cuando pasaron cinco años todos vivían con más ánimo y alegría y para agradecérselo al príncipe Guillermo y la Reina del Reino Verde organizaron una celebración y cada uno trajo algo para colaborar.

El príncipe Guillermo, cuando vio todo lo que habían hecho de forma desinteresada, entendió que ya había conseguido su objetivo y ahora podía disfrutar de un reino diferente.
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