El jilguero policía
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El jilguero policía

Edades:
A partir de 4 años
El jilguero policía Los jilgueros son unos pájaros muy bonitos conocidos por su hermoso canto. Aunque el jilguero del agente Rogers no era famoso por cómo cantaba, sino porque era un jilguero policía.

La primera vez que el agente Rogers fue a ver al comisario y le presentó a su jilguero policía se armó una buena. El comisario lo echó de su despacho y, cuando los demás agentes se enteraron del motivo, le estuvieron tomando el pelo durante semanas.

Que el agente Rogers fuera a trabajar con su jilguero al hombro todos los días no ayudaba a que las bromas cesaran, sino todo lo contrario. Pero el agente Rogers estaba seguro de que llegaría el momento en el que podría demostrar las habilidades de su jilguero policía.

El momento no tardó en llegar. El agente Rogers estaba en la comisaría cuando llegó un aviso. Todos agentes disponibles debían desplazarse hasta el ayuntamiento. Un atracador tenía retenidos al alcalde y a varios concejales.

El agente Rogers salió corriendo y su jilguero salió volando.

—¿Qué hace el pájaro en el coche? —preguntó el agente Simons.

—No te preocupes, que no molestará —respondió el agente Rogers.

Como no había tiempo para discusiones, el agente Simons lo dejó pasar y arrancó el coche, con la sirena sonando a todo volumen.

Cuando llegaron al ayuntamiento ya había varios agentes allí apostados. El capitán, megáfono en mano, avisaba al atracador:

—Estás rodeado. Sal con las manos en alto y nadie saldrá herido.

El atracador abrió la ventana y dijo:

—De aquí no me muevo hasta que no me devuelvan mi trabajo.

Al parecer, el atracador había sido empleado municipal y lo habían despedido.

El agente Rogers se dirigió a su jilguero y le dijo:

—¡Mira a ver qué puedes hacer!

El jilguero salió volando y entró por la ventana. El atracador se quedó prendado con la belleza del jilguero, y mucho más cuando este empezó a cantar.

PEl jilguero policíaero en cuanto el atracador bajó la guardia el jilguero se tiró a las manos del atracador y le pico en los dedos. El arma se cayó al suelo, pero el atracador no pudo cogerla, porque enseguida el pájaro se había colocado en su cabeza y había empezado a picotearle.

El atracador intentaba asustarlo con sus manos, pero solo conseguía darse golpes en la cabeza.

Y así, como si de un jinete domando a un caballo se tratase, el jilguero guio al atracador hacia la salida, sin dejar de picarle si este no seguía por el camino correcto.

El alcalde en persona le puso una medalla al jilguero y lo nombró agente especial. Y también al agente Rogers, por haberlo entrenado con tanta dedicación.

Desde entonces el jilguero policía ha ayudado a resolver decenas de casos. Y todavía le queda mucho por demostrar.
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