El jarabe mágico
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El jarabe mágico

Edades:
A partir de 4 años
El jarabe mágico La princesa Lucy tiene un perrito muy juguetón que disfruta mucho en el palacio real. Al perrito de Lucy, que se llamaba Pelusón, le gusta mucho estar con la mamá de la princesa Lucy.

La mamá de la princesa Lucy era muy buena y siempre estaba con su hijita y su perrito. Pero de vez en cuando, la mamá de Lucy se tenía que marchar para cumplir con sus obligaciones de reina.

-Mami, no te vayas -le dijo un día Lucy a su mamá el primer día que le dijo que estaría fuera unos días.

-Cariño, aquí estarás bien cuidada -decía la reina-. La abuela acaba de llegar para quedarse contigo.Y hay mucha gente en el palacio que se queda pendiente de ti.

-Es que a Pelusón le va a dar miedo que te vayas -decía la niña-. Seguro que se pondrá muy triste, se esconderá debajo de la cama y no dejará de llorar.

-¡Pobre Pelusón! -dijo la mamá de Lucy-. Tendremos que hacer algo para que no se ponga triste. Llamaré a mi amiga Estrella, que es una maga famosa en el mundo entero. Su especialidad son los perritos asustados.

La mamá de Lucy fue a buscar a la maga Estrella. Al cabo de un rato regresó con ella y se la presentó a la niña.

-Lucy, esta es la maga Estrella -dijo.

-Me han dicho que tu perrito Pelusón no está muy contento con la idea de que tu mamá pase unos día fuera -dijo la maga.

-Sí, eso parece -dijo la niña.

-Te voy a dar un jarabe mágico para quitar los miedos -dijo la maga.

-A Pelusón no le gustan los jarabes -dijo Lucy.

-No es para él, pequeña, es para ti. Este brebaje solo lo pueden tomar las personas -dijo la maga.

-A mí tampoco me gustan los jarabes -dijo Lucy.

-El jarabe mágicoTendrás que hacer un esfuerzo por Pelusón -dijo la maga-. Cuando tu perrito se ponga triste tú te tomas el jarabe. Después, acaricias a Pelusón y le cantas sus canciones favoritas. Si todavía no funciona, lo abrazas y lo achuchas hasta que se le pase. Ya verás qué bien funciona.

Desde ese día, Lucy tiene siempre a mano el jarabe de la maga Estrella, por si acaso Pelusón se pone triste cuando mamá no está. Aunque cada vez le hace menos falta, porque Pelusón ha aprendido que no pasa nada si mamá no está siempre ahí y que con su amiga y la abuela cerca no hay nada que temer.
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