Casibella y la colina encantada
Síguenos en:

Casibella y la colina encantada

Edades:
A partir de 4 años
Valores:
Casibella y la colina encantada Casibella era una enanita que vivía al pie de una colina encantada. La enanita vivía tranquila en compañía de un pájaro que había instalado su nido en el mismo árbol que ella y del que se había hecho amiga.

Un día, estaban dando un paseo por los aires el pájaro y Casibella cuando ésta vio una rana que se acercaba peligrosamente colina arriba hacia el lugar donde vivía la bruja. La enanita trató de decirle con señales que se alejara, pero la rana no hacía caso.

- Bájame hasta la rana, amigo -dijo la enanita al pájaro-. Tenemos que sacar a esa rana de aquí. Si la bruja la encuentra tendrá problemas.

Pero en cuanto Casibella pisó tierra firme apareció la bruja, que lanzó un hechizo contra ella y la dejó paralizada. Afortunadamente, el pájaro logró escapar.

- Llevaba tiempo queriendo atraparte, enanita -dijo la bruja-. Por fin eres mía. Tú y esa rana sois los ingredientes que me faltaban para terminar mi poción de eternidad.

La bruja metió a Casibella en un bote que colocó encima de una mesa. No hacía falta cerrarlo, porque era demasiado alto para que la enanita lograra salir.

- Mañana por la mañana te echaré al caldero junto con la rana -dijo la bruja-.

Cuando se quedaron solos, Casibella se dirigió a la rana, que estaba atada a una cuerda, y le dijo:

- ¿Crees que podrías soltarte y ayudarme después a salir de aquí?

La rana consiguió soltarse de la cuerda y logró alcanzar la mesa de un salto. Le costó un poco, pero al final consiguió llegar. Una vez arriba saltó otra vez y se metió en el bote.

Casibella entendió enseguida lo que pretendía y se subió encima de la rana, que de un par de saltos salió del bote y de un salto más llegó al suelo.

- Gracias, amiga rana -dijo Casibella, mientras le daba un besito.

Como suele ocurrir en los cuentos en los que hay ranas y brujas, el beso provocó un cambio en la rana. Aunque no, la rana no se convirtió en príncipe, pero sí que consiguió hablar.

- Vamos, saltaré por la ventana y conseguiremos salir de aquí.

Cuando lograron escapar por la ventana se encontraron que la bruja estaba fuera, dispuesta a lanzarles un nuevo hechizo. Pero en ese momento, un batallón de pájaros se abalanzaron sobre la bruja y de esta forma Casibella y la rana lograron escapar.

- Ahora que estamos salvados, ¿me puedes explicar qué hacías tan cerca de lavcasa de la bruja?- preguntó la enanita.
- Fui a ver a la bruja para que me devolviera mi forma original -contestó la rana-. Pero ella llevaba tiempo buscando un príncipe convertido en rana para su pócima de eternidad y me retuvo allí hasta que aparecieras tú, la enanita encantada.
- ¿Yo? -preguntó Casibella, sorprendida.
- Claro, ¿no sabes por qué que te llamas Casibella? Antes de ser hechizada eras una hermosa princesa, la más bonita del mundo, hasta que un hada envidiosa te convirtió en lo que eres ahora.

Casibella y la colina encantadaSe hizo un silencio entre la rana y la enanita, quien finalmente dijo.

- En cualquier caso, me has salvado la vida, así que muchas gracias.
- Tú te arriesgaste por mí. Era lo justo -respondió la rana.

En ese momento, los dos empezaron a girar en el aire y una nube de polvo de estrellas los rodeó. Cuando la nube se esfumó y se vieron de nuevo descubrieron que habían recuperado sus verdaderos cuerpos.

El príncipe y la princesa se fueron juntos en busca de sus respectivos reinos, que se unieron cuando ellos se casaron. Y fueron felices para siempre.
Puntuación media: 8,6 (134 votos)
Tu puntuación:
Cuentos con valores similares